
La reciente inclusión de Bayardo Arce en el listado de personas consideradas presas políticas ha desatado una fuerte controversia en Nicaragua. Para muchos ciudadanos, la decisión no solo genera desconcierto, sino indignación.
¿Puede un alto dirigente histórico del sandinismo, señalado durante años como parte del círculo de poder, ser incluido con estudiantes, campesinos y activistas encarcelados por protestar?
La discusión no es menor. Arce es un histórico comandante y asesor económico del régimen de Daniel Ortega, forma parte de la cúpula del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), estructura señalada internacionalmente por la represión desatada desde abril de 2018. Organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han documentado graves violaciones a los derechos humanos en el país.
¿Por qué algunos reconocen a Bayardo Arce como preso político?
El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas es un espacio colectivo creado desde julio de 2018 por diversas organizaciones de derechos humanos, familiares, ex presas/os políticas/os y redes de activistas. Su propósito es documentar, verificar y publicar listas actualizadas de personas encarceladas por razones políticas en el contexto de la crisis sociopolítica que afecta al país desde abril de 2018.

Diversas organizaciones y colectivos vinculados a la defensa de personas encarceladas han respaldado la inclusión de Bayardo Arce a la lista bajo el argumento de que:
- No está teniendo un juicio justo.
- No se le garantiza una defensa independiente.
- Está siendo sometido a un proceso dentro de un sistema judicial que ellos mismos han calificado como carente de legitimidad.
Entre quienes han reconocido a Arce como preso político según la pagina web de “El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas” se encuentran:
- Abogadas y abogados defensores
- Asociación de Familiares de Presas y Presos Políticos (AFPP)
- Grupo Secuestrados Políticos Unidos (GSPU)
- Comité de Familiares Pro Libertad de Presas y Presos Políticos (CLPP)
- Familiares de personas presas políticas
- Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX)
- Monitoreo Azul y Blanco
- Unidad de Defensa Jurídica (UDJ)
- Unidad de Registro (UDR)
- Unión de Presas Políticos Nicaragua (UPPN)
- Organización de Víctimas de Abril
Estas organizaciones sostienen que el criterio utilizado no se basa en la trayectoria moral o política del detenido, sino en la naturaleza arbitraria del proceso judicial y en la ausencia de garantías.
Por otro lado, opositores y ex presos políticos expresan que la acusación por lavado de dinero contra Arce no responde a persecución ideológica, sino a disputas internas de poder. Bajo esta óptica, su detención no lo convierte automáticamente en preso político, sino en víctima —si acaso— de las mismas dinámicas que él ayudó a sostener. Además, sus críticos recuerdan que formar parte del núcleo duro del régimen implica corresponsabilidad en decisiones y políticas que han derivado en graves violaciones a derechos humanos. Desde esta perspectiva, incluirlo en la misma categoría que quienes fueron encarcelados por ejercer libertades fundamentales diluye el concepto de preso político a quienes sí fueron perseguidos por disentir.
El debate trasciende la figura de Arce. Lo que está en discusión es la definición misma de “preso político”:
¿Se trata de cualquier persona sometida a un proceso sin garantías?
¿O únicamente de quienes son perseguidos por su oposición al régimen?
La respuesta no es sencilla para algunos, pero en un país profundamente herido por la represión del sandinismo, el riesgo de ampliar sin matices la categoría de preso político es perder claridad sobre quiénes fueron encarcelados por exigir democracia y quiénes forman parte de disputas internas del poder.
Más allá de simpatías o rechazos, la pregunta que queda abierta para la ciudadanía es: ¿Ampliar la categoría de preso político fortalece la defensa para todos incluso para quienes formaron parte de la represión? O si por el contrario, diluye la memoria y la justicia de quienes fueron encarcelados por oponerse al poder.

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